El líquido refrigerante hierve o sube de nivel en el vaso de expansión: Causas y diagnóstico técnico
Abrir el capó y comprobar que el líquido refrigerante está burbujeando intensamente como agua hirviendo, que el nivel ha subido hasta superar el tapón o que los manguitos de goma están duros como piedras es uno de los síntomas más alarmantes. Este fenómeno puede deberse a dos mecanismos físicos muy distintos: ebullición térmica real (el motor se sobrecalienta físicamente) o falsa ebullición por intrusión de gases de combustión a más de 30 bares directamente a través de una brecha en la junta de culata.
- Gravedad: Crítica / Muy Alta (Riesgo inminente de deformación del plano de la culata por choque térmico o rotura de manguitos por sobrepresión).
- Causas comunes: Válvula de alivio del tapón del vaso de expansión rota (pérdida de presurización), termostato trabado cerrado, electroventilador que no salta en 2ª velocidad, o junta de culata fisurada entre la cámara de combustión y la camisa de agua.
- Coste orientativo: 8 € - 20 € (tapón nuevo de vaso de expansión) a 25 € - 60 € (termostato nuevo) o 450 € - 1.200 € si requiere rectificado y sustitución de junta de culata.
Diferencia clave: ¿Ebullición real o gases de compresión?
Averiguar si el refrigerante hierve por calor o si son gases de escape ayuda a no precipitarse en abrir el motor:
- Burbujea inmediatamente al acelerar (incluso con motor frío o a 50 °C): No es ebullición térmica (el líquido no puede hervir a 40 °C). Los pistones están bombeando gases de compresión hacia las galerías de agua a través de la junta de culata fisurada o una grieta en el bloque.
- El líquido se mantiene quieto en frío y solo hierve al superar los 95–100 °C: Es una ebullición térmica real provocada por la falta de circulación del fluido (termostato cerrado, bomba de agua con la turbina suelta) o porque el circuito ha perdido su presión de trabajo por culpa del tapón.
El papel crucial del tapón del vaso de expansión
El agua pura hierve a 100 °C a nivel del mar. Sin embargo, el circuito de un coche trabaja como una olla exprés: su tapón incorpora dos válvulas taradas (habitualmente a 1.2 - 1.5 bares de presión). Al presurizar el circuito, el punto de ebullición del anticongelante sube hasta los 125 °C - 130 °C. Si la junta de goma del tapón está agrietada o su resorte interno pierde fuerza, el circuito opera a presión atmosférica; al alcanzar los 98 °C el líquido entra en ebullición espontánea, generando vapor que empuja todo el líquido hacia afuera.
Principales causas que desbordan el vaso de expansión
- Tapón del vaso defectuoso o descalibrado: No retiene la presión necesaria o no permite el retorno de vacío, haciendo que el líquido escape por el conducto de rebose.
- Termostato trabado en posición cerrada: El termostato impide el paso del agua caliente hacia el radiador frontal. El refrigerante retenido dentro del bloque motor se sobrecalienta en minutos, genera bolsas de vapor masivas y empuja la columna de líquido hacia el vaso.
- Junta de culata quemada o fisura en culata de aluminio: En cada carrera de compresión y explosión, los gases a más de 600 °C y alta presión superan el aro metálico de la junta y entran a las galerías de refrigeración, presurizando el sistema de forma descontrolada.
- Turbina de la bomba de agua desprendida de su eje: En bombas con aspas de plástico/baquelita, el rodete se raja y queda suelto sobre el eje metálico; la correa gira la bomba, pero las aspas no impulsan caudal de agua.
- Aire residual atrapado tras un cambio de anticongelante: Si el sistema no se purgó mediante los purgadores de la culata y calefacción, una bolsa de aire se dilata rápidamente con el calor y desplaza el líquido hacia el depósito.
Protocolo de comprobación técnica en taller
- Comprobación táctil de dureza de manguitos (Test de sobrepresión):
- Con el motor a temperatura de régimen (90 °C), presiona con la mano el manguito grueso superior que entra al radiador.
- Verificación: Debe poder comprimirse ligeramente con los dedos (similar a una pelota de tenis con firmeza). Si está rígido como una piedra o un neumático a alta presión y al aflojar con cautela el tapón sale una descarga violenta de aire, hay exceso de presión por compresión o sobrecalentamiento.
- Comprobación térmica del radiador (Descarte de termostato):
- Cuando la aguja de temperatura del cuadro marque 90 °C, toca con cuidado el manguito superior y el manguito inferior del radiador.
- Verificación: Ambos manguitos deben estar muy calientes. Si el superior quema y el inferior (o la superficie del radiador) permanece completamente frío, el termostato está trabado cerrado o el radiador está totalmente taponado por óxido o lodos.
- Inspección y sustitución de prueba del tapón:
- Revisa la junta tórica inferior del tapón y limpia los restos de sarro o cal de la boca de llenado.
- Verificación: Si el tapón tiene más de 5 años o su resorte se siente flojo al presionarlo con el pulgar, sustitúyelo por uno nuevo original con el tarado en bares exacto antes de realizar pruebas más costosas.
- Test químico de fugas de CO2 en refrigerante (Prueba concluyente):
- Coloca una probeta de diagnóstico con líquido reactivo azul (bloque de comprobación de CO2) sobre la boca del vaso de expansión con el motor en marcha.
- Aspira con la perilla los vapores que salen del vaso (sin absorber líquido anticongelante).
- Verificación: El líquido químico reacciona ante la presencia de monóxido y dióxido de carbono procedentes de la combustión. Si el líquido cambia de azul a amarillo (en gasolina) o verde claro (en diésel), la presencia de gases de escape en el circuito está 100% confirmada: la junta de culata está quemada.